Un Permiso Individual de Formación, o PIF, permite que una persona asalariada solicite a su empresa tiempo dentro de su jornada para asistir a una formación reconocida. Si la empresa lo autoriza y cumple el procedimiento, puede financiar mediante bonificaciones el coste salarial de las horas de ausencia.
La definición, los requisitos y el límite de horas están en el artículo 29 del Real Decreto 694/2017. FUNDAE reúne el proceso operativo en su página oficial sobre PIF.
Qué financia un PIF
Un PIF no paga la matrícula. Financia el coste salarial de las horas laborales que la persona deja de trabajar para asistir a la formación autorizada.
El cálculo oficial puede incluir sueldo base, antigüedad, complementos fijos, la parte correspondiente de pagas extraordinarias y las cotizaciones a la Seguridad Social devengadas durante el permiso. El artículo 29 también permite computar el desplazamiento desde el trabajo al centro cuando coincide con horas laborales.
Por eso, una estimación basada solo en salario y horas sirve para preparar el expediente, pero la empresa debe verificar el importe que finalmente comunica y aplica.
Quién puede solicitarlo
La iniciativa corresponde a la persona trabajadora. FUNDAE indica que pueden participar trabajadores asalariados de empresas o entidades públicas que estén dentro del sistema aplicable y coticen por formación profesional.
La empresa debe autorizar el permiso. Si lo deniega, la norma exige que motive la decisión por razones organizativas o de producción.
No conviene confundir un PIF con las acciones formativas que programa la propia empresa. La formación del PIF debe responder al desarrollo profesional o personal de quien la solicita y no ser obligatoria para el empleador.
Qué formación puede entrar
La formación debe conducir a una titulación o acreditación oficial. El marco incluye títulos de formación profesional, certificados profesionales, determinadas acreditaciones oficiales y títulos universitarios propios aprobados por el órgano universitario competente.
La regla general del Real Decreto exige modalidad presencial o clases, prácticas o tutorías presenciales obligatorias. Para 2026 existe una regla específica de aula virtual, explicada en nuestra guía sobre PIF y clases síncronas.
La formación asíncrona sin asistencia en tiempo real no se convierte en aula virtual por tener vídeos, un campus o tutorías opcionales.
Cuántas horas se financian
El máximo legal es de 200 horas laborales por permiso y curso académico o año natural, según el caso y la duración de la formación.
Solo cuentan las horas que:
- están dentro de la jornada laboral;
- se dejan efectivamente de trabajar;
- se destinan a asistir a la formación autorizada.
El límite de 200 horas del permiso es distinto del crédito adicional que puede corresponder a la empresa según su plantilla. La página de FUNDAE explica ambas reglas por separado. Nuestra guía sobre el límite de 200 horas muestra cómo evitar duplicarlas.
Qué debe ocurrir antes del disfrute
La secuencia básica es:
- La persona trabajadora solicita el permiso.
- La empresa acepta o deniega la solicitud.
- Si existe representación legal de las personas trabajadoras, la empresa cumple el trámite de información antes del inicio.
- La empresa comunica el permiso autorizado en la aplicación de FUNDAE.
La solicitud aceptada debe recoger la jornada laboral y el horario de la formación. El Anexo I publicado en 2007 sigue siendo el modelo oficial que FUNDAE enlaza. Explicamos su situación y el uso de modelos propios en la guía del Anexo I.
Cómo se aplica la bonificación
La empresa comunica el inicio y la finalización del permiso en la aplicación de Formación Programada por las Empresas. Puede aplicar las bonificaciones a medida que abona los salarios o al finalizar el permiso, después de comunicar la cuantía y el mes de aplicación.
La disponibilidad de crédito adicional depende de la comunicación de los permisos y del límite presupuestario. No es correcto presentar la bonificación como un reembolso automático, un ingreso garantizado o un resultado de coste cero.
Qué documentación debe conservar la empresa
FUNDAE indica un periodo de custodia de cuatro años. Entre la documentación acreditativa figuran:
- la solicitud y autorización del PIF;
- la matrícula o acreditación oficial;
- los horarios de formación y trabajo;
- los justificantes de entradas y salidas;
- las nóminas y soportes del coste;
- la anotación contable de la bonificación;
- la comunicación a la representación legal, cuando corresponda.
Un PIF puede ser objeto de seguimiento y control durante la formación o una vez finalizado. No existe en las fuentes públicas consultadas una tasa que permita afirmar que todos o la mayoría serán inspeccionados. Consulta el checklist de custodia para preparar un expediente verificable.
Qué hace Forbon
Forbon ofrece actualmente un formulario guiado, una calculadora de solapamiento, un Anexo I descargable y, en el servicio de pago, una guía campo a campo preparada con los datos del PIF para comunicarlo en FUNDAE.
Forbon no autoriza el permiso, no presenta la comunicación por la empresa y no garantiza la procedencia de la bonificación. Antes de firmar, comunicar o aplicar importes, la empresa debe revisar los datos y comprobar la versión vigente de la aplicación y las fuentes oficiales.